12 de febrero – X FNDR

Mesas técnicas del X Foro Nacional de Desarrollo Rural

Equidad, condiciones de vida y agenda tecnológica en el medio rural

El X Foro Nacional de Desarrollo Rural celebró el jueves 12 de febrero de 2026, en Feria de Zaragoza, dos mesas técnicas centradas en las condiciones de vida y la equidad en el medio rural y en la agenda tecnológica, los nuevos perfiles técnicos y la incorporación de nuevas tecnologías en la agricultura. Ambas mesas compartieron un mensaje transversal: el futuro del medio rural depende tanto de la justicia social y la equidad como de la capacitación humana para gestionar la tecnología, incluida la inteligencia artificial.

MESA TÉCNICA 3: CONDICIONES DE VIDA Y EQUIDAD EN EL MUNDO RURAL

Condiciones de vida y equidad en el mundo rural

La mesa fue coordinada por Miriam Ferrer, jefa de Sección de Planificación e Igualdad del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón, quien justificó la relevancia del tema por una razón fundamental: justicia social. Subrayó que el medio rural presenta desigualdades estructurales, especialmente de género, en un contexto además envejecido y masculinizado. Aunque muchas mujeres manifiestan satisfacción con su forma de vida, encuentran grandes dificultades para acceder a empleos de calidad, lo que las empuja con frecuencia al emprendimiento.

Ferrer insistió en la necesidad de visibilizar el papel de las mujeres como motor de transformación del medio rural, con especial atención al sector agrario, y alertó también sobre otras desigualdades, como las relacionadas con la mano de obra inmigrante, que en determinados momentos puede derivar en situaciones de vulnerabilidad y riesgo de abusos.

Desde la perspectiva estatal, Carolina Gutiérrez, subdirectora de Dinamización del Medio Rural del Ministerio de Agricultura, expuso que uno de los objetivos prioritarios es incrementar la profesionalización de las mujeres, fomentar su participación en organizaciones agrarias, impulsar el emprendimiento femenino y mejorar su calidad de vida y oportunidades laborales. Señaló que las explotaciones gestionadas por mujeres suelen ser de menor dimensión física y económica, por lo que se están impulsando acciones para facilitar su acceso a explotaciones de mayor tamaño.

Recordó la Ley de Titularidad Compartida, destacando que, pese a ser un instrumento bien diseñado, sigue siendo poco conocida, y puso en valor programas de acompañamiento como CULTIVA. Defendió con convicción el potencial del asociacionismo y las cooperativas, no solo desde el punto de vista económico, sino también social, citando la creación de guarderías como ejemplo clave para facilitar la conciliación. Añadió que, junto a la conectividad, hoy emergen nuevas demandas rurales como el transporte, la vivienda y la disponibilidad de mano de obra, y reclamó un mayor reconocimiento urbano del valor que aporta el medio rural.

La visión desde la innovación social y tecnológica fue aportada por Lucía Marco, fundadora de Mallata.com y COO en Datamars Sustainability Foundation. Defendió que las mujeres son agentes clave en la transformación rural, liderando innovaciones ambientales, sociales y organizativas, aunque su trabajo sigue siendo menos visible. Denunció carencias graves de servicios en el medio rural, como el acceso al apoyo psicológico para personas mayores, y apuntó a una brecha generacional preocupante en materia de igualdad.

Marco fue especialmente clara al afirmar que la maternidad sigue siendo un condicionante decisivo: no todas las mujeres pueden teletrabajar y, en el campo, la concentración de tareas dificulta enormemente la conciliación. Observó que son mayoritariamente ellas quienes reducen jornada, asumiendo responsabilidades familiares que condicionan su carrera profesional. Reivindicó que su contribución a modelos más equitativos y resilientes sea reconocida y respaldada desde las políticas públicas.

Cerró la mesa Natalia Aguilera, gerente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía en Huelva, quien describió la diversidad productiva de la provincia y la coexistencia de zonas dinámicas con otras afectadas por la despoblación. Defendió la incorporación progresiva —no forzada— de mujeres y jóvenes a los órganos de decisión cooperativos y abordó la problemática de la mano de obra, cada vez más dependiente de trabajadores de terceros países.

Aguilera destacó la contratación en origen y los proyectos de codesarrollo, como Wafira (Marruecos) o Cosechando Oportunidades (Honduras), que fomentan la migración circular, el empoderamiento femenino y el emprendimiento en origen, generando beneficios sostenibles tanto para los territorios de destino como de retorno.

MESA TÉCNICA 4: AGENDA TECNOLÓGICA, NUEVOS TÉCNICOS Y NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EL MEDIO RURAL

La segunda mesa giró en torno a la digitalización, la robótica y la inteligencia artificial, con un mensaje compartido: la tecnología será una herramienta más; lo esencial es la capacitación humana.

Constantino Valero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, señaló que agricultores, técnicos y empresas afrontan la digitalización presionados por la necesidad de rentabilidad y el aumento de regulaciones. Alertó sobre la “burbuja” generada en torno a la inteligencia artificial y subrayó que, aunque la tecnología ofrece oportunidades claras, sin formación no hay éxito. Reivindicó la necesidad de agrónomos con competencias tecnológicas y puso en valor el crecimiento del Centro de Competencias Digitales del Ministerio de Agricultura, con formación gratuita impartida por catorce universidades, aunque lamentó la escasa transferencia de conocimiento al sector.

Desde el ámbito empresarial, Gonzalo Martín, Chief Product & Strategy Officer de Hispatec Agrointeligencia, coincidió en que la inteligencia artificial se está magnificando y que primero debe asentarse. Defendió, no obstante, el potencial de la IA generativa, capaz de facilitar el acceso al software de forma conversacional. Puso como ejemplo al agricultor que, caminando por su finca, puede consultar por voz el estado sanitario del cultivo y recibir recomendaciones técnicas inmediatas.

Martín explicó que las máquinas permiten capturar datos masivos de forma objetiva, pero que la interpretación sigue dependiendo de la formación humana, concluyendo que el ser humano siempre prevalecerá si cuenta con información adecuada y capacidad de decisión. Reivindicó iniciativas como DATAGRI, orientadas a una digitalización útil, abierta y en evolución constante, recordando que la tecnología es siempre un medio al servicio de la producción de alimentos.

El análisis sobre la robótica fue desarrollado por Fernando Cuervo, director general de KUHN Ibérica, quien explicó que el agricultor ha pasado de demandar mecanización a exigir productividad, eficiencia y sostenibilidad. Defendió el concepto de máquinas inteligentes frente al de robots y aclaró que la automatización sustituirá tareas no cualificadas, pero exigirá personal humano altamente especializado.

Cuervo advirtió de la competencia entre startups y grandes multinacionales con amplias bases de datos y apuntó a la FIMA 2028 como escaparate de estas tecnologías. Reclamó además una mayor racionalidad en el uso de fondos públicos, sugiriendo que el apoyo debe dirigirse a tecnologías realmente demandadas por el sector y no a prácticas ya ampliamente implantadas.

Conclusión transversal

Ambas mesas coincidieron en una idea clave: ni la equidad ni la tecnología funcionan sin personas formadas, acompañadas y reconocidas. La inteligencia artificial y la robótica serán herramientas cotidianas, pero el verdadero factor diferencial seguirá siendo la capacitación humana, tanto para garantizar la igualdad en el medio rural como para gestionar con criterio el cambio tecnológico.

Grabación del día 12 de febrero