Heraldo de Aragón | 23/08/2026 M.Llorente
Los expertos exigen inversión continuada en la prevención de los incendios forestales en Aragón
Un grupo de profesionales ve primordial destinar no solo fondos a la extinción sino también a la gestión y cuidado de los montes. Solo así, dicen, se podrá frenar su abandono y un daño aún mayor al territorio.

De izquierda a derecha, Jesús Betrán, decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco; María Martín, investigadora del CITA; Diego Blasco, CEO de Contratas Ancar; Ignacio Pérez-Soba, decano del Colegio de Ingenieros de Montes en Aragón:Alberto Mir, ingeniero técnico forestal y profesor; y Ricardo Forcadell, ingeniero de Montes, propietario forestal y truficultor, socio de Mytruff. Fotografía Guillermo Mestre
Sede | 15/07/2026
Ignacio Pérez-Soba Diez del Corral Decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes en Aragón, junto con nuestro Decano, Jesús Betrán, como representantes del Consejo de Ingeniería de Aragón han publicado un artículo en referencia a la prevención de incendios forestales
La idea fundamental de artículo indica que las altas temperaturas pueden favorecer la propagación del fuego, pero no generan por sí mismo. El origen se encuentra en causas naturales, como los rayos, o en causas humanas, entre ellas las negligencias, los accidentes o la intencionalidad. En Aragón, las negligencias y accidentes de origen humano provocan aproximadamente la mitad de los incendios forestales.
Por ello, la prevención no puede limitarse exclusivamente al ámbito forestal. El artículo reclama una política forestal integral, estable y permanente, pero también una mayor corresponsabilidad de todos los sectores que desarrollan su actividad en el medio rural: agricultura y ganadería, urbanismo, energía, carreteras y ferrocarriles, industria, turismo y telecomunicaciones.
Entre las medidas planteadas se encuentran la mejora de las prácticas y de la maquinaria agrícola en épocas de alto riesgo, una planificación urbanística que tenga en cuenta la interfaz urbano-forestal, la modernización y el soterramiento de líneas eléctricas, la limpieza y gestión preventiva de los márgenes de carreteras y vías ferroviarias, y la implantación de protocolos específicos de prevención y autoprotección en instalaciones industriales.
El artículo pone así el foco en la necesidad de incorporar la prevención del riesgo de incendios a la ordenación del territorio y a las decisiones de todos los sectores de la ingeniería. La vulnerabilidad frente al fuego debe entenderse como un condicionante estructural que requiere criterios preventivos específicos y coordinados.
