País Vasco | 28/05/2026
El centro tecnológico NEIKER participa en el proyecto europeo IsWINE, una iniciativa que estudia cómo las raíces de la vid obtienen agua cuando el suelo comienza a secarse. El objetivo es desarrollar herramientas de manejo del suelo que ayuden al sector vitivinícola a mantener la producción en un contexto de lluvias cada vez más irregulares y episodios de sequía más frecuentes.
La investigación analiza los mecanismos de absorción y uso del agua por parte de la vid para identificar qué prácticas permiten conservar mejor la humedad del suelo. Este conocimiento resulta especialmente relevante para zonas de clima mediterráneo como Rioja Alavesa, donde el cambio climático está modificando las condiciones de cultivo y obligando al sector a adaptarse a escenarios de mayor estrés hídrico.
Para ello, el proyecto utiliza técnicas basadas en isótopos estables, que permiten rastrear el origen del agua absorbida por la planta y diferenciar si procede de la lluvia, de distintas capas del suelo o del riego. Según explica Itxaso Ruiz, investigadora de NEIKER, estas señales permiten conocer cómo cambia la estrategia de la vid a medida que disminuye la disponibilidad de agua.
El proyecto también incorpora intercambio de conocimiento con Nueva Zelanda, referente internacional en gestión eficiente del agua en viticultura. En este contexto, NEIKER apuesta por una viticultura de precisión basada en datos y tecnologías que faciliten la toma de decisiones en campo, con el objetivo de avanzar hacia viñedos más resilientes, con mayor conservación del suelo, mejor regulación hídrica y mayor biodiversidad frente a los retos climáticos.
